lunes, octubre 23, 2006

De excursión al Amazonas

Cuando era chico y tenía unos diez años, escuché por primera vez, entre risitas nerviosas y miradas de complicidad, hablar del Kamasutra. Por el sonido de la palabra, inmediatamente lo relacioné con cama y por mucho tiempo no me enteré que se trataba de un libro que contenía gran parte del conocimiento hindú —aunque, correctamente debiera decirse “indio”— de la sexualidad y que culturas ancestrales de Oriente conocían y aplicaban sin tapujos ni prejuicios y sin risitas cómplices ni aburridas, mientras acá, en Occidente seguíamos sumidos en el oscurantismo…

Hace un tiempo, me reí mucho, mucho, cuando unos amigos aventureros me contaban que se iban al Amazonas… ¡a buscar el Punto G…! y hacían febriles preparativos… para llegar cerca del Orinoco… y por allí, encontrar su tesoro.

En fin, ésta será una oportunidad para ir descifrando, conociendo y explorando… Porque mientras más sepamos, mejor podremos disfrutar de nuestra vida sexual.